Intermediarios financieros para contratar una hipoteca


¿Intermediarios financieros para contratar una hipoteca?

 

Se trata de una figura que puede ser beneficiosa para determinados perfiles de clientes bancarios

El intermediario puede lograr mejores condiciones. GETTY IMAGES

Solicitar una hipoteca es uno de los momentos más importantes en la vida financiera de cualquier persona. Los últimos datos de enero del Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan un aumento en la contratación de préstamos hipotecarios: un 9,2% más que en 2017, así como un incremento del 7,9% en el importe medio anual, es decir, unos 121.954 euros.

Ante este panorama resulta lógico pensar que, un compromiso con el banco que va a durar tantos años, deba ser valorado y reflexionado sin prisa, resolviendo todas las dudas antes de realizar la firma.

En este punto entra en juego una figura que puede beneficiar al cliente, en función de su perfil, a la hora de conseguir una hipoteca: el intermediario (o broker) financiero.
¿Qué es un intermediario financiero?

 

La figura del intermediario financiero es un punto de unión entre el banco y el cliente. Gestiona las operaciones en nombre del solicitante y se encarga de buscar aquella opción que mejor se ajuste a su perfil, comparando entre todas las disponibles en el mercado de acuerdo a sus conocimientos en el sector. Santiago Cruz del Pozo, director de Ibercredit, destaca además que “para el ejercicio de su actividad, requiere estar inscrito en el Instituto Nacional de Consumo (actualmente AECOSAN) y regirse por las normas del mismo”.

La nueva ley hipotecaria (Proyecto de Ley de Crédito Inmobiliario) también regula esta figura, a través de la supervisión del Banco de España. Entre otros aspectos se especifica que la información que debe aportarse al solicitante, antes de la celebración del contrato de asesoramiento, debe contener:

  1. El conjunto de productos que tomarán en consideración, de modo que el prestatario pueda comprender si la recomendación que se le hace se basa solo en la gama de productos propia del prestamista, del intermediario de crédito o de su representante designado (?) o en un conjunto más amplio de productos disponibles en el mercado.
  2. Los gastos que se facturarán al prestatario por los servicios de asesoramiento o, si su importe no puede determinarse en el momento en que se comunica la información, el método empleado para calcularlo.

Asimismo, que “los prestamistas, los intermediarios de crédito o los representantes designados actúen en el mejor interés del prestatario informándose de las necesidades y circunstancias del prestatario, y recomendándole contratos de préstamo adecuados”.
¿Qué ventajas y desventajas tiene?

 

Uno de los principales beneficios de contar con esta figura para contratar una hipoteca es que, gracias a su conocimiento en profundidad del sector y su contacto más directo con las entidades, puede conseguir mejores condiciones en el préstamo. Por ejemplo, aunque a un usuario le denieguen el préstamo por la “vía tradicional” no significa que sea imposible, a través de un intermediario podría conseguir la financiación gracias a la relación que éste tenga con la entidad o buscando una opción alternativa. Además, el intermediario financiero podría lograr beneficios como hipotecas sin vinculaciones, con financiación superior al 80% o sin comisiones.

Santiago Cruz destaca en concreto tres aspectos ventajosos:

  1. – Porcentajes de financiación (LTV) más altos.
  2. – Condiciones financieras más atractivas para el solicitante, sobre todo tipos de interés más bajos.
  3. – Ahorro de tiempo para el solicitante.

Por otra parte, el mayor inconveniente que ven los clientes es la tarifa de este servicio. Los intermediarios pueden percibir por ley hasta el 5% del valor de la hipoteca, no obstante, este porcentaje suele estar ligado a la financiación que consiguen para el solicitante y sólo lo cobran al final del proceso, es decir, si el cliente firma el préstamo hipotecario (nunca por adelantado).

Por ejemplo, en una financiación inferior al 80%, la comisión que cobrará el bróker por parte del usuario suele situarse en el 2%; si la financiación es del 80%, puede aumentar hasta el 3%; y si es superior al 80%, el porcentaje puede alcanzar el 5% del importe.
¿Cuándo resulta útil un intermediario financiero?

 

Dependiendo del perfil del cliente, puede resultar acertado contratar los servicios de un intermediario financiero para aquellos que “requieren un porcentaje de financiación más alto de lo que le ofrece su entidad bancaria, o bien quiere mejorar los tipos que interés que ya le han ofrecido, o bien  dispone de poco tiempo para la negociación bancaria y quiere que un profesional del sector le represente para agilizar los trámites”, según afirma Santiago Cruz.

Fuente: Levante-EMV

 

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